Bienvenid@s a Ushuaia

Este blog nace de una conjunción de señales, de sueños y de encuentros Sagrados. 

 

Como Seres holísticos que Somos, tenemos una responsabilidad adquirida y a menudo olvidada. Como en Natura, nosotros también somos semillas, y toda semilla necesita de agua y oscuridad previos al desarrollo. Así sucede en el útero de Madre biológica y así sucede en el útero de Madre Tierra. Tras el letargo inicial, preparados para nacer, despertamos a la vida como seres potencialmente fuertes y poderosos, con una gran capacidad de transformación y con el impulso natural hacia el crecimiento. Natura nos ofrece la medicina que necesitamos para mantener nuestro cuerpo saludable mientras dura nuestro viaje aquí en la Tierra. Recibimos verdadero sustento del suelo con las verduras de raíz, nos nutrimos de padre Sol cuando tomamos hojas y frutas, nos alimenta el color, la forma y el aroma de todos los alimentos que nacen de su fertilidad.

 Soy hija de la Tierra y agradezco por el maravilloso alimento que nos ofrece. Tan lleno de luz, de información y de energía con la que podemos conectar, que al manipularlo y nutrirme de él puedo sentir cómo me transformo y cambian mis emociones. Desde ese estado, la alquimia desde una cocina cobra otra dimensión, otro sentido. La comunicación con Ella puede darse en cualquier lugar. La siento en mí cuando mis ojos reciben sus colores, cuando mis manos cortan y procesan amorosamente sus frutos y cuando me nutro con el alimento esencial e imprescindible para que mi cuerpo integrante del Todo funcione de la mejor manera posible. Dejo que el Alma se exprese en ese encuentro Sagrado y me siento en conexión, en casa, en paz.

Utilizamos nuestro poder creativo al preparar nuestra comida, de la misma manera que cuando bailamos, pintamos o nos dedicamos a un proyecto. El propósito de crear este espacio lo puedo resumir en una palabra: Desarrollar. Tanto recetas como a mí misma y a través de Madre Tierra. Desde la pasión por la cocina vegetal, cocina consciente que nutre, que cuida mi vehículo-Templo y me permite sentir la Vida en cada célula de mi cuerpo. 

Mi nombre es Silvia. Hermanas/os alquimistas, ¿nos acompañamos en este emocionante viaje?

Con amor y gratitud