CÓMO COCINAR CREMAS DE VERDURAS DELICIOSAS

Calabaza para crema

Si a ti también te apasionan las verduras y todo lo que nace de Natura, seguro que tienes tu propio manual de alquimista para preparar cremas que nutren con sólo mirarlas. Si todavía no tienes relación de absoluto amor con ellas, ojalá cuando termines de leer este escrito te entren unas ganas locas de meterte en la cocina a experimentar con el alimento esencial.

Las cremas de verduras te dan literalmente un abrazo. Reconfortan, calientan, energéticamente nos relajan y son muy fáciles de digerir. Esto último es especialmente importante cuando pensamos en nuestras cenas. Siempre son buena opción para la última comida del día.

De noche, mientras dormimos, nuestro cuerpo-templo desempeña intensas tareas de reparación y regeneración. Se construyen tejidos, se fortalece el sistema inmunitario y se recarga energía. Sólo de pensarlo me lleno de gratitud y me hace pensar en cuán conscientes somos de ello y cuánto hacemos por ayudarlo a que pueda desempeñar estas tareas. O, al menos, a no interferir en el proceso.

Necesitamos y dependemos de este cuerpo mientras dura nuestro viaje. Una manera de ayudarlo a mantener la salud, entre otras muchas, es haciendo ingestas más tempranas siempre que se pueda y con comidas de fácil digestión, para que el proceso digestivo se complete antes del sueño y nuestro organismo pueda dedicarse a hacer su extraordinaria tarea mientras descansamos.

Te invito con mucho cariño a seguir leyendo. Te advierto que corres el riesgo de enamorarte completamente de tus cremas de verduras. ¡Que así sea!

Crema de boniato, cebolla y leche de coco

Consejos para cocinar cremas de verduras DELICIOSAS

1. ELECCIÓN DE LOS VEGETALES

Mi primera recomendación es que escojas uno o dos vegetales sin incluir la cebolla. 

A veces cogemos todos los restos de verduras que quedan en la nevera y los mezclamos en una crema, pensando que es buena opción para aprovechar esas verduras. Sin embargo,  con ellas podemos crear otros platos de aprovechamiento. Una crema vegetal con un sabor (y color) definido es una delicia para los sentidos. En este caso, menos es más.

2. CEBOLLA COMO INGREDIENTE PRINCIPAL

La cebolla es un ingrediente casi indispensable, nuestras cremas pueden contener de un 30 a un 50% de este ingrediente.

Si, por ejemplo, preparamos una crema de boniato, hasta la mitad puede estar compuesta de cebolla. Si cortamos la cebolla a favor de sus meridianos, extraen más jugo que si se corta de manera transversal. Esto es interesante, puesto que el primer paso será pocharla en aceite antes de incorporar otros vegetales. Si lo que quieres es mantener el color en una crema blanca, trabaja la cebolla sin dejar que se tueste. La alternativa a la cebolla en una crema es el puerro.

4. AÑADE MENOS LÍQUIDO

La cantidad de líquido añadido también es muy importante. No es necesario cubrir totalmente las verduras de agua o caldo.

Si añadimos de más, tendremos que retirar parte del caldo antes de batir para que no resulte una crema demasiado líquida, perdiendo con ello parte de sabor y de nutrientes. Añade líquido hasta que lleguen a un tercio o hasta la mitad como máximo del volumen de los vegetales, la intención es que las verduras suelten su propia agua biológica.

Para ello, mantén la olla tapada durante la cocción para que no pierda vapor, baja el fuego y no sobrecocines las verduras.

Déjalas hervir el mínimo tiempo necesario. Cuando destapes la olla verás que el nivel de líquido ha aumentado considerablemente sin perder ni un poquito de sabor en el proceso. Si en algún caso necesitas más líquido, puedes procesar la crema con un poco de bebida vegetal sin azucarar. 

5. AÑADE TOPPINGS Y CONDIMENTOS

Especias, hierbas aromáticas o leches vegetales  nos permiten crear multitud de recetas distintas con aromas y matices únicos.

¿Has probado a añadir a tu crema de calabaza curry en polvo y leche de coco? No me digas que no es de otro mundo. A la hora del emplatado, puedes añadir toppings para completar la crema. Algo de legumbre, unos frutos secos o semillas o un puñadito de quinoa, por ejemplo, aportan mucho, tanto a nivel visual como a nivel de nutrientes. Esto también nos obliga a masticar la crema y segregar encimas para una buena digestión. No olvides que la digestión empieza en la boca.

Crema de boniato, cebolla y coco

Te animo a que pongas en práctica estos sencillos consejos para llevar un simple y humilde plato a otro nivel. A continuación, te dejo algunas ideas deliciosas. Natura nos ofrece en cada temporada nutrición auténtica para nuestro cuerpo holístico. Nos alimentamos de sus nutrientes pero también de su energía. Cada alimento que ingerimos es un universo de información que nuestras células y nuestro campo energético van a reconocer. Agradece y disfrútalo, es un gran regalo.

Boniato, cebolla, leche de coco

• Setas, puerros, hierbas aromáticas

Col lombarda, cebolla, manzana

Calabaza, cebolla, lenteja roja, curry

Apionabo, cebolla, topping de cous-cous de brócoli

Coliflor, cebolla, bebida de arroz 

Guisantes, puerro, topping de semillas

Zanahoria, puerro, cebolla, mijo

Utiliza verduras de temporada. Natura nos ofrece en cada momento lo que necesita nuestro organismo y en sus colores encontramos verdadera medicina.
Con amor y gratitud. A Madre Tierra. A ti.
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