CÓMO COCINAR QUINOA SUELTA Y EN SU PUNTO

Curry de verduras con tempe de garbanzo

La quinoa es una semilla de la familia de la remolacha. No es un cereal, aunque suele clasificarse como tal por compartir características similares. De muy fácil digestión, contiene los ocho aminoácidos esenciales que necesita nuestro organismo y un perfecto equilibrio entre proteínas y carbohidratos.

Esta semilla de energía solar llena de minerales se dice que proviene de civilizaciones aztecas e incas y es deliciosa tanto en frío como en caliente. Se presta a multitud de elaboraciones, aunque es fácil que nos quede algo sosa o aguada si no la cocinamos bien. Que nos quede suelta y al dente es muy sencillo siguiendo unos pasos básicos. Deseo que esta información te sea de utilidad.

Cómo cocinar quinoa

1. Lavado y remojo

Lo primero que tienes que hacer es lavarla bien. Los granos en general desarrollan sustancias tóxicas para protegerse de los depredadores, como la saponina en la quinoa. Ponla en un colador, lávala y déjala en remojo tres horas en agua de calidad. Durante este tiempo, cambia el agua si puedes un par de veces. Pasado el tiempo, aclara.

2. Cocción

Es habitual sobrecocer la quinoa, bien por exceso de tiempo o bien por exceso de agua. En este caso no te recomiendo seguir las indicaciones del fabricante, suelen recomendar hasta tres veces de líquido por medida de quinoa y eso, bajo mi punto de vista, es excesivo. Lo único que conseguiremos será una quinoa muy aguada y con menos sabor. 

Utiliza un volumen de quinoa por uno de agua o caldo. Se cocina desde frío. Ponla al fuego y cuando  comience a hervir tapa y baja el fuego al mínimo. En unos 10 minutos habrá absorbido el agua. Evita levantar la tapa durante ese tiempo para que no se pierda el vapor. Si pasados los diez minutos, ves que necesita más líquido, aunque no suele ocurrir, siempre puedes añadir un poco más. Apaga el fuego, deja reposar cinco minutos con tapa y ya tienes una quinoa suelta y al dente para añadir a tus recetas. 

Puedes aumentar el volumen de líquido a 1,5 si lo que quieres es quinoa para hamburguesas o croquetas y dejarla cocer cinco minutos más. Te va a quedar más blandita para integrarla mejor en tus masas.

Para una quinoa caldosa, cocina con la misma medida de 1:1 y al final, añade más caldo, de la misma manera que cuando cocinas un arroz caldoso.

Arroz negro con quinoa, leche de coco y guisantes
Quinoa y arroz nerone, coco y guisantes

3. Recomendaciones

Saboriza la quinoa a tu gusto cuando la pongas al fuego. A mí me gusta añadirle al agua de  cocción una hojita de laurel. Puedes personalizarla con otras hierbas aromáticas, unos dientes de ajo, tamari o salsa de soja.

Prepara más cantidad de quinoa base y mantén refrigerada para tener medio solucionadas otras comidas durante la semana. Es un grano muy versátil que puedes incorporar a todo tipo de recetas. Algunas de las múltiples opciones podrían ser añadirla a una ensalada, rellenar verduras, en hamburguesas vegetarianas o incorporar a sopas y guisos. También con quinoa se hace el típico porridge sustituyendo la avena y se puede hornear pan.

• Se conserva 3-4 días en nevera. Sólo ten la precaución de refrigerarla cuando esté fría y en un recipiente hermético.

En esta semillita de energía solar se encuentran nutrientes esenciales para el organismo. Recíbela con agradecimiento, honra Tierra Madre que nos alimenta y disfruta el proceso
Con amor y gratitud. A Madre. A ti.
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